1 nov. 2019

“Arroz con leche me quiero casar, con una señorita que sepa coser, que sepa bordar…”

“Arroz con leche me quiero casar, con una señorita que sepa coser, que sepa bordar…” Y en la escuela, las niñas en ronda la cantaban felices. Ella salía de la ronda. No le gustaba, o le preocupaba… La letra no decía, “que sepa leer, ni soñar, ni con las estrellas bailar”. Quizás de ahí nació la idea que jamás se casaría. No fue temor, ni cobardía. Fue la convicción que de casarse tendría que esmerarse en coser o en bordar, cosa que con su torpeza natural lo veía muy lejos. También creía que de casarse no podría leer, ni escribir, ni alejarse de todos para contarle secretos a los árboles. Además… ¿Por qué tendría que oficiar de portera, mientras todos los otros iban a jugar? Las demás niñas, felices, bailaban y cantaban, ella no. Se resistía. Hoy, esas niñas, son mujeres, todas casadas, tejen y bordan quizás. Ella no… ¿Quién se querría casar con una mujer que escribe y se olvida de la sopa? No hay valiente que aguante a una mujer que habla de vuelos, pero no tiene alas, que se dice maga y no tiene varita. Que usa las palabras convirtiéndolas en su carne, por eso llora con algunas poesías. O ríe, que son las menos. Hay quienes la conciben "rara", no es cosa fácil esperarla horas porque se quedó junto al río contemplando una garza, las dos iguales, solas pero en paz. Y si algo la hace llorar, busca a la música y abraza su dolor con ella.
No sabe bordar, menos planchar, pero le interesan las luchas, la política y le enfurece la injusticia. Por eso, no faltó alguien que la llamó "peligrosa" Se sabe hermosa, no le importan los espejos, su belleza va más allá de las formas.
Es una mujer actual, aunque tenga más de sesenta. Insolente dirían algunos, inocente ¡Viva!
Una mujer que no se olvida, aunque ella te olvide. Alguien que no vuelve cuando decide marcharse, pero el otro no la espera, supo prepararlo, aunque viva soñando con ella...

30 oct. 2019

COMO PÁJAROS EN LA TORMENTA:

Creí que el silencio

                    era el vestido de lo eterno.
Busqué lo eterno
                        para quedar en silencio.

Me perdí en la soledad de un nombre.

Como pájaro en la tormenta
                          me sacudió el miedo.
Convoqué a la realidad
                           hasta tocarla.

Descubrí que ese nombre refutaba,
    cada pretexto de  olvidar mi vuelo.La imagen puede contener: nubes, cielo, exterior y naturaleza

19 oct. 2019

Mi madre se fue en octubre...

Mi madre se fue en octubre. Para el día de las madres. Y no, no es un golpe bajo. Es una verdad que duele pero acaricia a la vez.
Ahora ando como no sabiendo qué hacer con este tiempo que era suyo, con esa manera de inventar instantes inolvidables. Con esta ausencia que sé, será eterna. Aquí la dejo, con mi arte pequeñito, humilde, pero muy ella...

7 sept. 2019

Envejezco

Envejezco, las sombras se alejan.
Creí que con los años la noche sería más noche.
Pero no. Parece resplandecer de alguna manera.
Hay una especie de nostalgia que acompaña mi pasos.
Me agrada descubrirme caminando hacia el sol.
Envejezco, pero soy más amiga del aire.
Nací un siete de septiembre, un día como hoy pero hace 54 años
Hace tiempo que he vuelto a conversar con las flores. Y que la lluvia se acerca a jugar conmigo.
Salto entre la luz y la sombra.
Celebro lo que nace.
Envejezco, les cuento a los que temen, que es cosa buena
Los años permiten. que sea saludable el silencio.

La imagen puede contener: una persona

14 jun. 2019

Elementos de psicomotricidad

Sé que nada tiene que ver con la poesía. Pero por ahí, alguien lee y tiene algún problema al respecto. Hace tiempo me dedico a pensar cómo ayudar a los niños o adultos con problemas de motricidad o desarrollo cognitivo o motor, por eso, este post.
Descubro muchos problemas en la adquisición de las nociones derecha izquierda, arriba-abajo en los niños. En estos tiempos de lluvia, pensé en cómo estimularlos, de allí, máquina de coser, fieltro y un poquito de ganas. Comparto dos de ellos, el primero lo llamé "El Telar", agiliza la motricidad fina (no sólo para los niños, también puede ser utilizado para adultos que han sufrido por ejemplo un ACV). El otro, "Manos que suman", es para los niños de preescolar. También para que reconozcan derecha/izquierda. No duden en preguntarme si tienen alguna duda. Gracias!!

1 jun. 2019

Vestigios

Algo queda de todo, algo siempre queda
es imposible desmentir las huellas en la piedra
tu canción, rumor de hojas cayendo en mi selva
Cada tanto, el viento insiste en traerme una voz oculta, 
alguien dice mi nombre, creo que es tu voz,
 hasta que distingo al silencio hablando del ayer.
Por eso, deja de esconderte. No es necesario.
 Hace tiempo que mi pecho no se extiende al pensarte
No rompe en mí la ola de tu recuerdo,
ni dibujo un corazón en el café.
Ya no te presiento...

27 may. 2019

¿POR QUÉ HAY TANTOS BODRIOS EN EL CINE?

Fin de semana, día lluvioso, ideal para ver una película que se estrena esta semana... Me digo: “Bueeeno, voy a ver de qué se trata”, pasa la hora y el protagonista va de un lugar a otro, sin emitir palabra, mira debajo de las mesas, no encuentra nada.Camina quince minutos por un lugar sombrío en silencio. Sin ninguna expresión en el rostro. Fin de la historia. Y me voy del cine con bronca, me hubiera quedado en casa haciendo mis cuadros, disfrutando del silencio, o simplemente mirando "la lluvia caer..."
Después salen los “Directores” de estos bodrios nacionales, explicando cómo la hicieron, en qué pensaron al escribirlas (en la nada misma) y cómo llegaron a tal escena, qué lentes usaron, desde qué ángulo la toma. Pero… ¿y la historia? No importa? Puedes ser un excelente director pero si la historia es mala o no sabes contarla, no esperes los aplausos. No se puede ser carpintero y madera a la vez. Eso es lo que quieren ser los directores de cine hoy, por eso es tan malo lo que vemos: Los directores quieren ser además de directores, guionistas, porque SU película, para ser SUYA debe ser escrita por ELLOS. Porque no saben contar la historia de otro, como si SU historia fuera la más interesante, o mejor narrada, más cuando compruebas que en estos directores nóveles, los libros “ya fueron”.
Creo que para ser un buen director-guionista hay que ser un genio, y sabemos que en este mundo, los genios no abundan. Hay excepciones de directores-guionistas que han dado películas de gran calidad. Los directores del medio, no son genios, por lo tanto no son buenos guionistas. Sería bueno que ese complejo de superioridad que observo en los directores de cine en la Argentina (y en el resto del mundo también) sea tratada. Ya.
En la Argentina todos quieren ser delanteros, por ahí, sería mucho más interesante si descubrieran su propia capacidad y jugaran en el lugar en el que son buenos...
Si investigas en los últimos estrenos de este año, comprobarás que salvo dos o tres películas, los directores son los guionistas. De allí verás que en la mayoría de las críticas a estas películas, los críticos coinciden en decir “tiene tramos buenoss pero también cierta desorganización en la narración que los opacan”, y esta coincidencia no es porque sí, creo que es debido a la pretensión de los directores de cine argentinos a contar “lo importante que hay en sus corazones, lo fascinante, o lo tétrico”. Puede ser que tu historia personal sea interesante, pero a los cinéfilos nos interesa que a esa historia la sepas contar. Deja tranquila las pantallas, intenta leer más, reconoce que no eres un genio. Eres uno más de tanto. Sé consciente de ello. Si quieres llegar a ser un Coppola, Hitchcock, Stanley Kubrick, Scorsese o Kurosawa, acepta que necesitas de un guionista. Reitero, no quieras ser carpintero y madera a la vez. No mates a los autores y a la obra. Y si no tienes nada para contar, no lo hagas. No mereces que desperdiciemos nuestro tiempo en tus bodrios.