6 dic. 2016

¿Quién me va a creer?

¿Quién me va a creer que cerré mis ojos y una cascada se apoderó de mi alma, en mis manos crecieron palmeras y la montaña fue delicada hierba?




30 nov. 2016

El viaje

Es un viaje sin fronteras
No recuerdo nada de mis pasos, ni de las heridas que les provocaron las espinas a mis pies descalzos
Sólo recuerdo la suavidad de la tierra y mis brazos aferrándose al cielo abierto
Devorando los instantes, sembrando flores sobre las nubes que duermen abrazadas al viento. Y yo con ellas, viviendo.

Les dejo mi última obra, un cielo inmenso, el universo...

29 oct. 2016

Téjeme madre


Hace unos años escribí esta poesía.
Hoy se adueña de mi presente, más que cuando la escribí.
Amigos, mamá se marchó hace unos días. El quince de octubre, víspera del día de la madre. Madre con mayúscula.
Ahora ando como no sabiendo qué hacer con este tiempo que era suyo, con esta manera de inventar instantes inolvidables. Con esta ausencia que sé, será eterna.
Pero ténganme paciencia, alguna vez les dije que jamás cerraría este blog, y así será.
Les dejo un abrazo, junto a la poesía que les mencionaba, sus manos y su alegría:

Téjeme madre un presente que me cuide
de mi misma
y que te cuide de los que te descuidan
Téjeme madre un olvido de palabras
Que la gramática se desteja
por sí sola.
Y si aún te sobra lana,
haz un sosiego que me cubra el alma
 cuando los demás no entiendan nada.
No tejas en penumbras.
Tus manos  son candiles
iluminando mis sombras.
 Tu palabra es anterior a cualquier palabra
se teje a la mía como manta abracadabra
Téjeme madre  un silencio que  hable de parentescos.
 Haz con tu tejido el más cálido de los nidos
donde yo podré buscarte cuando te hayas ido. 

5 oct. 2016

Miércoles

Va girando el día, remolcando las horas con paso cansino.
El presente se hace sustancia en el aliento tangible de la noche.
Hay un jardín que sueña con la lluvia muriendo en la quietud del antes y el después cayendo con la suavidad de palomas besándose.
Hay un jardín que dibuja con trazos indelebles las estaciones del ayer pero se pierde en el canto que reverdece en el mañana
y se impacienta en su marcha loca, la memoria.
Todo es al mismo tiempo, se confunde el inventario de lo que fue con lo que jamás será.
Lo fugaz y lo eterno conspirando con los sueños.
Sólo queda la poesía  cantando en mi limonero como estandarte de lo posible.