Me voy con las golondrinas

Patitiesa, aturdida, iracunda y molesta, árbol roído en el centro por tu silencio. Con tu promesa de regreso que golpea como golpea la espera y me llama “tonta” Busco en mí , me pregunto hasta cuándo. A qué llorar lo que jamás fue, a qué mentirme Aquí estoy, con lo poco que queda de todo. No vengas a regalarme una gota de alegría Escritos al vuelo