No voy a dejar para mañana, no lo haré. Me llevo por el presente, hoy se lo diré Mañana puede ser tarde. No, no callaré. Mañana, mi hombre amado, será viento, palabra o silencio, cielo o infierno. Y así, por miedo, quizás lo perderé. Que suceda lo que deba suceder. Que me quiera si me quiere querer, y si se va a otras tierras, sabré entender. Doblaré mis abrazos, cerraré mis ojos, juntaré las manos y ya no floreceré. LO AMO, en este instante, LO AMO. No está soñando. Soy yo. Lo llamo. Amanece, no es tarde. Aún no es tarde. O quizás lo es. Pero yo no lo sé ver. Sólo él me lo puede dar a conocer Sus palabras aquietan a los pájaros. No vuelan, están alerta, escuchando Mi alma, alerta también, temblando Todo el campo parece estar esperando. Habla y habla sandeces. Harta, ensordece.. Me arrepiento. No le digo nada. Anochece. Ahora él es ruido, nada más que ruido. Sólo el río se atreve a contradecirlo Agua y llanto. Ha callado el mir...