Rosa de luz
Caen dos gotas de rocío
en el plenilunio de febrero.
¡Bébelas!
Tus labios sin mis besos,
seguro están sedientos.
Pero hazlo, lento, muy lento,
cólmalas de suspiros,
que recuerden al consumirse,
que aún me pertenecen
y en tu boca florecen…
en el plenilunio de febrero.
¡Bébelas!
Tus labios sin mis besos,
seguro están sedientos.
Pero hazlo, lento, muy lento,
cólmalas de suspiros,
que recuerden al consumirse,
que aún me pertenecen
y en tu boca florecen…
Comentarios
La rosa también.
Casi, casi una dulce melodía.
Saludos.
Javier
Coincido con los anteriores, musicalidad tienen tus poesías.
Beso.
Natalia
a enterarte de mis males,
yo a la tuya llamo y entro
a decirte que los tales,
no viven en mis lugares
y no me dan mal tormento;
Alicia...que Dios te guarde.
Un beso, linda amiga.
Emilio.
Carlos Eduardo
DOS GOTAS DE ROCÍO EN PLENILUNIO
No las pude beber. No fue en mis labios
en los que, de los tuyos, se cayeron;
las gotas, no eran mías, ni lo fueron…
Tan sólo fueron míos los agravios.
Yo solo busqué… Entre astrolabios
de la celeste esfera… Ellos tejieron
delirios y suspiros. No movieron
en mi mente y mi pecho desagravios.
Por eso no dejaron de ser tuyos,
ni florecer más rojos en tu boca,
de esas rosas tan rojas, sus capullos.
Más bien, en toda hora, fueron suyos,
hasta que, al fin, del mar junto a una roca,
la arena puso fin a mis murmullos.
Mas, eso no calmó mi vida loca.
Luis Madrigal