Hace falta que lluevas en palabras para que vuelva a crecer el encuentro. Que tu voz sea generosa tierra, y que albergue mis silencios viejos. Hace tiempo que los doblo prolijos, hace tiempo que laten a mi abrigo. Por costumbre ya ni los despierto. Quizás tu voz llegue hasta el jardín perdido donde se esconden los "te quiero" nuevos, Así, será pradera lo que hoy es desierto. Y entre los helechos secos de la ausencia...
Comentarios
siempre hay una flor aguardando por mostrarse al alma,
siempre hay un grano de mostaza,
donde descansa el espíritu,
luego del trajín de ser llama...
un abrazo andino
el dispensador
Besos
André
Un abrazo.
Un abrazo fuerte amiga.
Abracito.
Un cariñoso abrazo, querida Alicia.