Hace falta que lluevas en palabras para que vuelva a crecer el encuentro. Que tu voz sea generosa tierra, y que albergue mis silencios viejos. Hace tiempo que los doblo prolijos, hace tiempo que laten a mi abrigo. Por costumbre ya ni los despierto. Quizás tu voz llegue hasta el jardín perdido donde se esconden los "te quiero" nuevos, Así, será pradera lo que hoy es desierto. Y entre los helechos secos de la ausencia...
Comentarios
Un abrazo.
Tu eres la que te ves.
manolo
.
Bss.
un abrazo y feliz domingo
Dejar caer al piso el traje que nos cubre
y despojarnos del antifaz,
es una acción que nos cuesta demasiado,
pues nos pone de frente a la verdad:
"Quien soy"
Es una mirada
a nuestro amigo "el espejo"
que siempre nos mira.
Gracias Alicia María,
Una excelente reflexión.
Feliz Domingo.