30 nov. 2016

El viaje

Es un viaje sin fronteras
No recuerdo nada de mis pasos, ni de las heridas que les provocaron las espinas a mis pies descalzos
Sólo recuerdo la suavidad de la tierra y mis brazos aferrándose al cielo abierto
Devorando los instantes, sembrando flores sobre las nubes que duermen abrazadas al viento. Y yo con ellas, viviendo.

Les dejo mi última obra, un cielo inmenso, el universo...

1 comentario:

Sara O. Durán dijo...

Tu obra, la imagen... me encanta, dice mucho de tu alma peregrina.
Un abrazo, Ali.