12 sept. 2017

Palabras de vacaciones

 Se amontonan las palabras, pero lo hacen para guarecerse de la lluvia.
No quieren tener sentido. 
Se acercan pero no se tocan. 
Se juntan pero no están bien juntas.
Son como aquel viajero que la tormenta lo obliga a buscar resguardo, comparten el mismo techo. Nada más.
Viene el viento y las convierte en flores. 
Tampoco quieren llegar a ser un jardín, extrañan los renglones.
No les gusta estar todas apretadas o sufrir la desidia del jardinero de turno.
Ayer se reunieron, decidieron regresar a mí.
 Descubrieron que en mi silencio están más cómodas. 
Comen todos los días y yo no les exijo demasiado. 
Sólo que estén por si se me ocurre algún día volver a escribir. 
Hasta entonces, descansan.

6 comentarios:

Sara O. Durán dijo...

Cuando se te vuelva a ocurrir expresarlas, sembrarás con ellas jardines en los corazones de todos tus lectores, mejor que siempre,
Mi cariño contigo, Alicia.

Alfred dijo...

Es bueno tener las palabras a buen recaudo pata tenerlas bien a mano.
Un abrazo.

Luis Madrigal Tascón dijo...

Si las palabras,
las tuyas, resguardadas de la tormenta
que implacable azota su propio rostro,
no vuelven;
si nadie puede leerlas
qué será de nosotros...
Qué será de mí,
que busco, sin encontrar nada
y, como las palabras,
también me refugio
bajo un puente,
sin tablero ni estribos,
que la tormenta se lleva tras si.

Un beso, Alicia.

Pablo Elías Chudnobsky dijo...


menos mal que las encontrastes... menos mal que las juntastes en palabras para nosotros, que, yo por lo menos, las espero con ansias desmedidas... un beso alicia...

Navegante dijo...

Las palabras son así. En algunos lugares se amontonan de manera incoherente y en otros se juntan para dejar los más imaginativos versos.
Saludos desde mi mundo.

Adriana Alba dijo...

En ocasiones necesitan descansar.
Un gusto descubrir tu espacio Alicia.
Cariños, y cuando lo desees te espero por el mío.