Mayo viene apretando su agonía. Me atraviesa su alarido secreto, se entretiene en mi pecho, hasta que la oscuridad no es tal y puede quebrar mi tristeza. Nace como primer grito. Grito, desnudez y lágrimas. Se irá con mi cansancio, abandonará mis huesos Por fin me soltará la mano y me sostendrá el júbilo de vivir mirando cada estrella como si fuese única Volar entre el misterio sin preocuparme por los errores Dejar de huir al fin... Mi eterna pesadilla. Ser como mayo, hojas que mueren soñando con savia… Imagen de internet
Comentarios
Un abrazo en la mañana,
Rafael
Tampoco me gusta, claro, el amor hamletiano del sí pero no. ¿Qué tal el amor tranquilo? Sin dudas y sin fuegos artificiales... El amor que se conforma con el hogar encendido, las zapatillas al lado de la cama, y el olor a ropa tendida.
La realidad. Esto es lo válido.
Lo virtual es una ilusión que jamás podrá tocarse. Al amor hay que poder tocarlo, alcanzarlo y sorberlo.
Puede ser que creemos nuestro amor pero es un sustituto que no alcanza las sensaciones potentes y peculiares de la realidad sin sueños.
Un fuerte abrazo, querida Alicia.