No sé nada, ni siquiera lo que creí saber, hoy no es cierto. De mis pasos apenas me queda el bosquejo, los intentos han sido muchos, algunos fracasos que no son tantos, algunos amores que no presienten el olvido, mariposas en la melancolía que aún giran. Importancia de lo que vendrá más allá de lo ocurrido, zonas oscuras que prefiero que queden así, finales felices y de los otros, tener el coraje de aventurarse en lo desconocido, muerte al miedo a pasar vergüenza, desalojo de los jamás, volver a intentar a ser equilibrista en este circo, darle lustre a los siempre por si acaso… sabiendo que no sabemos nada, apenas algo de esta vida, ni siquiera podemos predecir el tiempo, todo es a puro instinto y nada más. Saber que la vida es eso, un momento más que nos acerca a lo finito, una danza de la fortuna, donde a veces tenemos suerte otras quedamos últimos en la fila, a veces somos los grandes celebradores del amor, otras morimos por él, ahí nos sentimos vulnerables, diminutos, frágiles… Sí,...